Te fuiste en un viaje: Bután

Por Fish Rodríguez | 3 November 2011

Bienvenidos a esta tercera edición de “Te fuiste en un viaje”. A través de fotos y su crónica, Fish Rodríguez nos cuenta sobre su visita a Bután y sus impresiones acerca de uno de los países más remotos y exclusivos en el mundo…para que te des el viajecito con él.   – Mariángel Gonzales

Foto de Fish

Después de casi 7 aviones y un mes de viaje llegó el momento de entrar a Bután… uno de los países más remotos e inaccesibles del planeta… o eso dicen. Meses antes de llegar tuvimos que sacar unos permisos del gobierno para poder entrar, incluyendo par de pesos por wire transfer para visitar un país tan exclusivo… o eso dicen.

A este país no puedes entrar por tu cuenta, tienes que pedir unos permisos al reinado y ellos te dan acceso a través de la compañía de tour que más te convenga. La misma se encarga de ti desde que entras hasta que sales, y de esto hablaré más tarde. Salimos desde el aeropuerto de Nepal (que de hecho está bastante al garete y no es chiste) en el avión de Druk Air, que es la única línea aérea que entra a Bután. El avión planea al lado del Monte Everest – el cual no pudimos ver de ida por el mal tiempo, pero lo vimos saliendo e impresiona. El mismo se adentra a los Himalayas (literalmente adentro) esquivando montañas como todo un gran aviador y aterriza en el aeropuerto de Paro, Bután. Es uno de dos momentos en el día en donde hay actividad en el aeropuerto, pues no hay más aviones ni entrando ni saliendo, y si está nublado y el piloto no puede ver las montañas, pues el avión o regresa a su lugar de partida o simplemente se cancela el vuelo. No hay break, hay que ser un mega piloto para aterrizar aquí.

Foto de Fish

Llegamos y nos espera nuestra guía de la compañía que nos tocó llamada “Keys to Bhutan”. Su nombre: Thuring o algo así, pero suena a “Surin” en su vestimenta butanesa llamada kira y por un momento pensamos “diablo que charros, te vienen a buscar vestidos como indígenas” como si te recibieran en el Luis Muñoz Marín vestidos de bomba y plena. Pero no… así se visten todos, tienen uniforme que no está tan mal, pero es como un uniforme medio “jichili pochili fashion“. Nosotros estábamos abiertos a todo y como buenos turistas nos entregamos a nuestra gran guía y nuestro gran chofer por los próximos 10 días.

Foto de Fish

Por lo que parece o por lo que es, Bután es un destino turístico para personas entre las edades de 50- 70 años. Así que éramos de las personas mas jóvenes en venir de visita y empezamos a pensar que confundimos  luna de miel con el aniversario de 25 años. Y fue aquí que entramos en la cápsula del tiempo…

Foto de Fish

Algunos datos sobre Bután:

-Es un reinado monárquico que lleva aproximadamente 100 años y 5 reyes.

- El rey actual tiene 30 años y tiene un parecido con Elvis, pero bueno he is the King.

- Tiene una entrada anual de aproximadamente 20,000 turistas.

- El acceso es solo a través de su línea aérea o un pequeño canal al sur que hace conexión con la India.

- El país garantiza la felicidad con su ley suprema de NGH (National Gross of Happiness).

- No hay ni una empresa extranjera. ¡Todo es local!

- La venta de cigarrillos es ilegal.

- Tiene 1.2 millones de habitantes.

- Es uno de los países más seguros del mundo.

Y otras cosas…

Foto de Fish

Una de nuestras primeras dudas fue sobre el reinado y el “qué es la qué con eso”. La gente ama al rey. El tipo vive humildemente en una cabaña y es el Robin Hood del país. En todas partes hay carteles exhortando a la igualdad de género, a la felicidad y a que la sociedad tome parte y control de su comunidad, lo cual es bastante cool. Las cosas se resuelven bien pragmáticamente sin entrar en problemas existenciales, si pasó-pasó y no le busques 20 patas al gato: “Supéralo”… Nosotros tuvimos muchos momentos de pensar que las cosas no se resuelven así, que no es tan fácil, que están mal,  que están en una paja, pero ahora después de vivir la experiencia, uno reflexiona y piensa que a veces es mejor así, 1 más 1 es 2 y ya. Pero de vuelta al viaje….

Por más que estábamos abiertos a ser turistas, de alguna manera u otra esperábamos ser entretenidos, no se… ¿Será el mundo en que vivimos en donde necesitamos hacer algo todo el tiempo? ¿Qué se yo? Pero imagínense un país casi virgen que vive en otro tiempo. ¿Qué puede tener que “satisfaga” esta necesidad de entretenimiento que tenemos? Todos los días guiábamos por horas y horas entre los bosques más salvajes y vírgenes del mundo de donde nacen las leyendas de Yeti, de Guru Rinpoche volando sobre un tigre, dragones en fuego, etc.. y esos bosques eran básicamente todo y pensábamos: “¿Y ahora qué vamos a hacer?” Pues…nada…ver…pensar…esperar que se fuera la luz…comer…dormir y volver a guiar… No se si era aburrimiento o algún otro proceso de auto control y reflexión por el que estábamos pasando, pero las horas duraban más tiempo.

Foto de Fish

Cada vez nos alejábamos más de esa gran ciudad capital que no es del grande ni de Jayuya ,pero era su capital. Caminamos por campos de arroz hasta llegar a distintos templos y conocer a los monjes que nos bendecían y nos hacían tomar un agua bendita con sabor a anís – esto fue bonito. Llegamos a un pueblo que le rinde culto a la fertilidad y todas las casas tenían un pene gigante dibujado en las puertas bastante disturbing porque era bien gráfico con bolas y pelos y todo, pero bueno…era así. Llegamos al templo de la fertilidad en donde nos bendijeron con un pene de madera gigante y ahora tengo miedo de que Sorely salga como la nueva octo-mom. Jejejeje.

Foto de Fish

Bueno…luego llegamos a lo que sería el campo butanés llamado Phobjika y ahí nos quedamos a dormir en casa de una familia que cultiva la papa. Esto fue una experiencia bien hermosa y extraña: nosotros dos con nuestra ropa, nuestro color de piel, los iphones y mierdas de ciudad, pero bueno estábamos en una cabaña de madera en medio de la nada. Ellos muy alegres de recibirnos hablando todo en dzongkha – lengua nativa – y nosotros pues nos reíamos y hacíamos mímicas que nunca entendieron. Nos hicieron una cena en la leña y comimos todos en el piso, con las manos, y en platos viejos, una deliciosa comida típica y nos hartaron de té con leche de vaca que sabía a …………….. té butanés. Pa’ los gustos, los teces… Dormimos en su pequeño altar con un frío terrible e íbamos al baño en un roto en el patio. Toda esta experiencia era como estar metidos en una foto de Jack Delano…y sí, estas cosas se dan en muchas partes del mundo, pero aquí existía una pureza que nos decía que la contaminación de la comunicación acá no ha llegado. Esto es exactamente lo que es y no es una atracción para el turista. Esta era la primera vez que se quedaba gente en esa casa.

Foto de Fish

Y pasaban días sin que nos pudiéramos bañar, o comer algo que nos gustara, 4 libras menos, un mal de altura y frío. Y seguimos viajando por el país.

Un día, luego de unas cervezas a temperatura tibia en una montaña fría, me dió mucha rabia y enfrente a la guía diciéndole que no nos podían seguir tratando como ganado, sin explicarnos o consultarnos lo que queríamos hacer, que no podían ponernos cualquier comida al frente y pretender que nos la comiéramos, que estábamos perdidos, que cuando nos íbamos a bañar, que está pasando, que donde estábamos, bla bla bla… Que nada…que me encojoné de no pensar, de no decidir, de no tener control, que tenía hambre, que tenía frío. ¿Qué es la que? ¡Puñeta! Pero me di cuenta que este no es un país turístico, estas cosas no se entienden. Después de un tiempo de ser el mejor turista, uno espera más y se desespera, y uno tiene que ceder de verdad y aguantar y no está fácil y cuesta y hay que fucking bregar el caso y seguir. Y cada día se hacía mas largo y más difícil, y es incómodo estar en tanto silencio por tanto tiempo y no entender nada, pero es así, y me cuestiono: ¿Cuánto entretenimiento necesitamos para no sentirnos incómodos?

Cada día nos acostumbrábamos más y simplemente guiábamos 7 horas en silencio sin problema por el borde de los Himalayas, con los barrancos más profundos del mundo. Hasta podíamos dormir ya en el carro.

Foto de Fish

Luego de varios días, regresamos a la capital en donde por fin exigimos comer alguna otra cosa que no fuera comida butanesa, porque de-verdad-de-verdad estábamos bien cansados del mismo plato de desayuno, almuerzo y cena. A mí me hicieron una empanada y a Sorely un chow mein y ¡vimos la gloria! Y todo fue hermoso. Había dejado de fumar, pero nos dimos unas cervezas y dije, “coño me daría un cigarrillo”, pero aquí son ilegales… Entonces hablé con un butanés que estaba fumando y literalmente tuvimos que ir a “capiar” cigarrillos ¡y estuvo bien cabrón! Al final de cuentas por la altura terminé no fumando, pero estuvo bien divertido.

Foto de Fish

El último día del viaje fue el grandioso día donde íbamos a ver el famoso monasterio más importante del budismo. El mismo fue construido en un precipicio: el Tiger’s Nest. Y pensamos que eso era ir, parase en un esquina y tomarse la foto. ¡Pues no! Hay que subir a pie par de kilómetros, como 1500 metros más arriba de donde estamos, por una “jalda” que me dió una pálida terrible y unas ganas de irme a caballo (literalmente), pero no… Horas después llegamos a un sitio increíble, y se le va a uno cualquier pensamiento negativo viendo semejante lugar. Básicamente escribo toda esta historia porque en el momento en que uno está ahí (al otro lado del mundo) después de días, vuelos, metros, y caminatas metido en el mundo-mundo, uno extraña y piensa a la gente que quiere, y quiero compartir esta experiencia.

Foto de Fish

Pero no he terminado, falta un poco. Esa noche los pies nos temblaban, la caminata estuvo fuerte. ¿Si estuviera cerca no sería tan importante el templo verdad? Y como era la última noche decidimos irnos a “parisear”, y nos dijeron “mano los voy a llevar a la disco” y dijimos “esooo ehhh”. Corte directo: una barra, parece una iglesia, con banquitos de iglesia, una tarima con dibujos típicos de fondo, música extraña y la gente bebiendo jugo… Así empezó el party night! Conocimos a otra pareja que decían “cool is so relative“…me pareció gracioso. Pero nos dimos unas cervezas, era un jangueo en donde tu pagabas como 100 ng que es más o menos 2.25 dólares, escogías una canción y alguien la bailaba o cantaba. Y créanme estaba bien al garete. Si tuviese que describir el baile sería como un infante bailando la macarena en slow motion. Todas las canciones sonaban así: “¡EEeeEeeeeeeyyyyyyyaaa AyyyeeeEEEllllllllLLLLiiiiii AAAAaaaaaAaaaaayyyyyy!!!!” Jejeje. Y eso una y otra vez y otra vez y otra vez y otra vez hasta no se que hora. Y así hasta que nos fuimos a dormir para al otro día regresarnos en el vuelo que salía ese día del país.

Y al final, si me preguntan ¿qué hicieron en Bután? Pues en verdad no se que pasó. Además de ir al Tiger’s Nest el último día, no se que hicimos, pero tuvimos la oportunidad de entrar en la cápsula del tiempo a un país, que no depende del consumerismo y la infraestructura del entretenimiento para existir. Entrar en un país donde es más importante ser feliz que ser rico, importante, famoso o cualquier otra cosa banal, un país donde hay reyes buenos, o eso dicen, donde las películas se presentan en proyectores en cines comunitarios, donde los militares y policías no cargan armas sino palos de bambú, donde hay educación para todos, donde si te enfermas el país te paga lo que necesites incluyendo viajes y estadías a otros hospitales en el mundo, donde la violencia no existe, donde simplemente lo monstruoso de la humanidad por el dinero no ha llegado y se respira otro aire al que no estamos acostumbrados y que hasta incómodos nos pone. Pero está ahí, en medio de los Himalayas, y están intentando compartirlo con el mundo.

Y aquí estamos nosotros con nuestras mierdas tratando de aprender, más adelantados, pero 70 años mas atrás.

Sorely y Fish

Artículos Relacionados:

Sobre el Autor

Fish Rodríguez

Fish. Fundado en el 1981 y todavía corriendo. Amante de las esculturas de hielo y campeón de natación. Le gusta correr caballo por la playa vestido de blanco. En un momento dado ganó la lotería y negó el premio.

3 Responses to "Te fuiste en un viaje: Bután"

  • Rita Aponte 05:47 AM 04/11/2011

    Esta es la madre que fundo este “pescaito” el 13 de agosto de 1981, el mismo dia en que yo tambien cumplia años. Lo mas logico es que fueramos la “leona y su leoncito”; digo por aquello de los signos del Zodiaco. Y que puedo decir?, que lo mas probable es que las esculturas de hielo que tanto ama son aquellas que se echan dentro de un vaso para enfriar las bebidas; que las competencias de natacion las gano en una piscinita de dos pies de profundidad; que corrio caballo en la Hacienda Carabali y vestido de blanco completo cuando era bebe. Pero de que se gano la loteria, es muy cierto. Ha sido feliz, ha luchado por sus ideales, ha sabido lograr lo que se propone, ha viajado no solo a Butan, sino a muchos rincones de este mundo, trabaja en lo que le gusta, no porque lo estudio, sino porque es lo que le nace de adentro, pero sobretodo tiene mucho amor de las personas que lo rodean, de Sorely, una esposa maravillosa que lo sigue en esas aventuras, de su familia y de todas sus amistades. Y el premio no lo nego, lo compartio con todos los que lo aman. Te amo hijo mio, sigue siempre tus sueños. Y no dejes de escribir esas memorias, que te quedan muy bien. Que tu creatividad se multiplique a traves de tu vida (el que lo hereda, no lo hurta; ja ja).

    Mami

  • Nuria Net 05:03 AM 14/12/2011

    LIKE el comentario de Rita, bonus a la bio :- D

  • Alondra de Brasilia 05:11 AM 11/1/2012

    Tantas cosas que uno puede apreciar, aprender, y agradecer… se nota que este viajero no sabe viajar. La cultura, historia, paisajes de esta región son mágicos. Es la primera persona que veo que tiene una descripción tan pobre e insignificante de este lugar. Lo único gratificante del articulo son las fotos…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Por favor trate a los demás con respeto. Comentarios conteniendo ofensas, obscenidades y ataques personales no serán aprobados.