Solidaridad con Pablo Marcano
Por Gamaliel Ramos | 8 November 2012
El artista puertorriqueño Pablo Marcano recientemente envió una carta abierta al Alcalde de Gurabo, Ramón Ortíz (y de la misma forma al pueblo de Puerto Rico), en la cual plantea su disgusto con la politiquería en la Isla y de oportunistas como el Señor Alcalde.
Marcano, quien es reconocido como uno de los artistas y activistas más importantes de Puerto Rico, ha sido un pilar en los movimientos de arte comunitario en Gurabo y Yauco. Desarrolló sus destrezas como artista plástico durante su condena de 7 años en prisión, cumplida en el estado de Nueva York. Esta condena fue recibida tras ocupar el consulado chileno en Puerto Rico por protestar la dictadura chilena de Pinochet; la liberación de los presos políticos puertorriqueños; pro eliminación de las festividades del 4 de julio celebradas en Puerto Rico.
Marcano no es una persona de azules, rojos o verdes (a menos que sea para crear arte), ni de divisiones políticas, ni de estatus. No vota, ni da su preferencia a candidatos políticos: “…mi obra que procura ser puente de lo mejor de nosotros mismos de espalda a los partidos políticos y a todo aquello que propenda a la desunión. De ello pueden dar fe mis hermanos gurabeños…,” menciona Marcano es su carta dirigida al Alcalde Ortíz.
En El punto es… nos destacamos en promover el arte y la cultura del país, sin importar las ideologías partidiarias que inunda a un pueblo escaso de información, arte, y movimientos sociales. Y por eso El punto es… se solidariza con nuestros artistas antes de solidarizarnos con los políticos. A continuación compartimos la carta de Pablo Marcano dirigida al Alcalde de Gurabo, el señor Ramón Ortíz:
Para todos los que me conocen el arte ha sido el instrumento fundamental con el que me he podido realizar plenamente y afirmar con orgullo la voluntad del creador sobre mi persona. Mi verdad por consiguiente emana de lo mejor de mi espíritu y de la voluntad de ser parte de un mejor país, de una mejor nación. Emana por supuesto de lo mejor de nuestros ancestros y de las mujeres que fundaron sobre la base del amor ésta imperfecta pero bellísima sociedad.
Como artista de la plástica tengo la fortuna de hacer visible e imperecedero ese constante esfuerzo, esa inagotable voluntad. Dicho esto queda claro que en nada me agrada la situación desafortunada en la que me vi envuelto el pasado domingo 28 de octubre, provocada por el alcalde de nuestro pueblo Ramón Ortiz. Esa situación que lacera nuestro espíritu se suscita ante mi negativa a sacarme una foto con el alcalde, quien aprovechaba cada mínimo detalle del evento del Mapeyé para convertirlo en una plataforma de relaciones públicas y de amplia busconería y proyección política.
Pablo Marcano García no vota, nunca lo ha hecho y menos aún anda en afanes político-partidistas. Eso va muy a tono con mi obra que procura ser puente de lo mejor de nosotros mismos de espalda a los partidos políticos y a todo aquello que propenda a la desunión. De ello pueden dar fe mis hermanos gurabeños, todos: populares, penepés e independentistas. Lo pueden aseverar mis hermanos nuevo progresistas de Yauco y su alcalde Abel Nazario a través del proyecto de arte comunitario Cafetal Urbano donde pintamos 926 hogares sin ningún afán de lucro. Francisco Paco Torres, Alcalde de Barranquitas, amigo al que siempre le hemos correspondido y hombre de principios puede dar fe de ello.
Mi obra ha sido puente de hermandad en la casa de las leyes de Puerto Rico y tanto Jennifer González como Kenneth McClintock pueden aseverarlo. Don Luis a Ferré, Don Marcelo Trujillo, alcalde de Humacao y muchísimas otras figuras políticas o instancias de nuestro país podrían constatar esa disposición de entrega y afectos. El único que por extraña razón no entiende eso lo es el alcalde de Gurabo. Asumiendo su primer mandato lo primero que hizo fue borrar un mural que este servidor legó a su pueblo. Tendiendo puente me negué a demandarle. En un informe de gobierno dijo públicamente que se me había pagado la suma de 40 mil dólares por pintar la casa alcaldía de nuestro pueblo, cosa totalmente falsa.
Recuperamos ese edificio del abandono y deterioro y con vecinos de todas las ideologías lo pintamos libre de costo. Tendimos puente y se le invita a la celebración de mi obra que hacía la Universidad del Turabo. Se compromete con este servidor a pintar la comunidad del Cerro hace cuatro años atrás (16 de diciembre del 2009) y cuando fui por las primeras pailas de pintura me dice a través de su secretaria que me llamaría. Todavía espero esa llamada. Desde ese entonces no existe, contrario a lo que dice en los medios comunicación, relación o comunicación alguna entre nosotros. Ni una lata de pintura puso, ni una brocha aportó al proyecto del Cerro del que se ha beneficiado mintiendo y diciendo que colaboró con nosotros.
Algo le duele para exhibir tan desacertado comportamiento, algo malísimo hizo definitivamente para llegar tan bajo. Veremos quien es incoherente. Veremos quien miente. Como podrán apreciar miente el alcalde que niega haber utilizado fotos mías para adelantar su agenda política. La foto y el catálogo de sus llamados logros así lo prueban. Nuestros testigos de igual modo desmentirán su cobarde insinuación de haberle pegado por la espalda. Solo a un mandulete de más de seis pies de alto o a un ser deshonesto se le ocurriría tamaña insinuación. Mis manos no han servido para agredir jamás a nadie. Con ellas pinto mi libertad y la grandeza ante la eternidad de mi hermosa nación y con ellas pintaré, como hice de cara ante él mi sagrado derecho a la vida y mi dignidad.
Pablo Marcano García







