¿Por qué es tan difícil aceptar el racismo en Puerto Rico?
Por Gamaliel Ramos | 22 June 2011
Los resultados del Censo 2000 muestran que en Puerto Rico el 80% de los habitantes son de raza blanca. Estas cifras no solo son erróneas, sino matemáticamente imposibles, visualmente absurdas, y culturalmente decepcionantes. Estos números demuestran no solo un fallo social, en el cual todos somos culpables de un modo u otro, pero más importante, indican el racismo interno del cual Puerto Rico es víctima.
El Instituto de Investigaciones Interdiciplinarias de la universidad de Puerto Rico en Cayey, creó un estudio para retar el mito de que en Puerto Rico no existe racismo, especialmente en nuestras escuelas. Adicional a esto, el estudio recalcó las consecuencias que este racismo y sexismo omitido por muchos puertorriqueños ha creado en nuestros jóvenes desde una temprana edad.
http://www.youtube.com/watch?v=TMyJ5aXMfJY
Según el estudio, los niños/as no solo forjan su identidad racial en sus hogares y con sus familias, pero también dentro de la sociedad, en otros ambientes tales como la escuela y la iglesia, y mediante los medios de comunicaciones.
“Desde nuestro punto de vista, el problema del racismo debe ser analizado como un conflicto de poder enmarcado en relaciones macro y micro sociales. En el nivel macro social se encuentra la estructura ideológica que legitima el status quo (e.g., valores, creencias, mitos de desigualdad étnico-racial), mientras que en el nivel micro social es donde se viven las experiencias diarias del racismo. En el nivel macro social se construye el estigma, en el micro social se construye la auto-estima.
El racismo institucional en Puerto Rico, a nivel macro social, tiende a invisibilizar los aportes de la negritud, estigmatizar las representaciones de la negritud, ocultar denuncias del blancocentrismo, resaltar la hispanidad, promover el mito de la tolerancia a la diversidad y legitimar la degradación cultural folclorizando las raíces afrocaribeñas.” -Estudio de ILE
Entre el 2006 y 2007 se entrevistaron a 14 maestros y 14 padres en dos escuelas: una en Arroyo y la otra en Cayey. Los datos muestran variedad de racismo hacia niños de áreas rurales y residenciales públicos. Los maestros dieron a notar que entre los jóvenes el racismo se manifestó a través de insultos sobre la higiene personal, la promiscuidad entre ellos, y la tonalidad de la piel.
Las entrevistas entre los facilitadores del estudio y los maestros reflejan la realidad de jóvenes en las escuelas de Puerto Rico, y las mismas son alarmantes. En varios casos, los relatos de los maestros y padres se enfocaron en cómo la piel, la televisión y la pobreza jugaron un papel clave en el auto-estigma de estos estudiantes:
Facilitadora: ¿Y eran niños y niñas que se mofaban, o más niñas a niñas?
Maestra: Es que es ambos, porque la nena tiende a decir, si el varón es negro: “Ay fo” nada más, “Ay missi ay fo” nada más porque a mí me lo han hecho “Ay missi mira, ay fo” y yo “¿Qué? ¿Qué fo?” y cuando yo me doy cuenta “fo” es que es negro, ese es el “fo”, que es negro. Aunque no apeste.
Madre: Yo tuve una experiencia el otro día en la fuente de agua, había tocado el timbre y estaban todos haciendo la fila para tomar agua. A mí me dio pena porque había una nena de educación especial trigueñita… Entonces ellos empezaron a molestarla porque la nena tiene el pelo malo, entonces la nena parece que, como tenía el pelito malo, pues ellos empezaron hacerle así y se le revolcó y yo le dije miren, bueno los nenes hasta cogieron agua en la boca y se la tiraron a ella, y la nena se fue para una esquina llorando. Y yo la cogí a ella, “vente, tú estabas en la fila, tú te vas a tomar agua primero porque ellos no tienen por qué hacer eso….”. Yo tuve que meterme. (Les dije) “No eso no es así, ella está en fila y ustedes se me van a la cola y la nena va a tomar agua…” Si yo no llego a estar ahí sabrá Dios que más hacían, los grandes, los varones grandes.
Madre: Porque le decían negra, que no se bañaba. Sí, en parte tú sabes, pues a la nena a veces le salía mal olor, pero que es una niña, le decían que apestaba… y lo que hicieron fue que de allá de Escuela B la botaron a ella, porque a ella no la quieren en Escuela B. Ahora está en la Escuela J… Por lo menos botarla de Escuela B, pues eso a mí no me gustó. Debieron de por lo menos hablar porque a lo mejor ella tenía la culpa pero a lo mejor no. ¿Entiendes? A ella pues no, la botaron porque era supuestamente peleona, claro ¿cómo no va a pelear si le están diciendo cosas? Ella pues, al decirle negra y cosas, pues ella tiraba, era una niña que tiraba.
Maestra: Pero cuando estaba en mi salón le dijeron un día “ay mira negra”…Y ella empezó a llorar… De hecho el papá es dominicano y la mamá es puertorriqueña. Yo al estudiante que la ofendió hice que le pidiera excusas y que no podía hacer eso. Sí, ella es negra y acepta su color, pero no es para que nadie la humille por esa razón. Tengo otro caso donde la nena es de color y ella le reclama a su mamá el por qué ella es de color y su mamá es blanca. Y de hecho hasta se ha atentado porque ella quiere ser blanca como su mamá, porque ella ve que los niñitos la rechazan.
Los hallazgos del estudio sugieren que el racismo tiene ramificaciones permanentes en la vida cotidiana de estos niños que son agredidos por otros jóvenes que no reciben represalias por su contra agresión. Al contrario, en la mayoría de los casos, estos jóvenes agresores terminan siendo alabados por sus “súbditos” inferiores, gratificándolos con un poder de superioridad.
En el estudio se le preguntó a los jóvenes discriminados que si pudieran cambiar algo de ellos, ¿qué cambiarían? Después de leer el estudio, no es difícil entender por qué estos jóvenes quieren cambiar su pelo rizo a lacio, intercambiar sus ojos marrones por un par de azules, tener una nariz perfilada o cambiar completamente de color y ser blancos; estas características de belleza blanca, le harían la vida más placentera a estos jóvenes que son víctimas del racismo. Esto en si no debería ser una opción, ni mucho menos ser considerado cómo parte de la solución en la mente de estos jóvenes.
¿Qué se puede hacer?
Entre muchas de las sugerencias, la organización ILE hace varias recomendaciones para lidiar con el problema racial, y le sugiere a los maestros y padres que reten su identidad racial, que se eduquen sobre el antirracismo, integren imágenes y lecciones afirmativas de la negritud, y utilicen estos conflictos como una oportunidad para crear conciencia entre los jóvenes.
Para cualquiera que lea o escuche estas historias por las cuales pasan los jóvenes de Puerto Rico, es difícil creer que no existan programas, instituciones que se dirijan a facilitar un diálogo anti-racial incluyendo programas educativos y gubernamentales según sugiere el estudio. De hecho, el estudio sirve de base para establecer nuevas estrategias. Negar el racismo no significa que no exista. Lo que hace esta negación es impedir que se discuta, se atienda y se creen nuevas formas de resolucion a este problema.
http://www.youtube.com/watch?v=c6V_lE8_2KM
“Hoy hago partida en una misión de amor para recapturar my herencia perdida”-Arturo Alfonso Shomburg en una de sus citas cuando habló sobre proveer prueba de las contribuciones extraordinarias que han hecho las personas de ascendencia Africana.
Arturo Shomburg, historiador, escritor, activista. (January 24, 1874 –June 8, 1938) Fue una de las figuras más importantes de Puerto Rico que la mayoría de los puertorriqueños desconoce. Durante su vida se dedicó a crear conciencia e investigar las contribuciones que los afro-latinos y afro-americanos hicieron a la sociedad, para desmentir los estigmas, estereotipos y el racismo por los cuales sufrían estos grupos durante su época. Arturo estuvo a la vanguardia de la negritud en los Estados Unidos a principios del siglo 20. Hoy día en el barrio de Harlem en la ciudad de Nueva York existe El centro Shomburg para la investigación de la cultura negra y único en su clase. Sobre 150 mil personas lo visitan anualmente y promueve la investigación y estudios de ascendencia africana. Algo de que sentirse orgulloso.
*Para el cierre de publicación de esta nota, todavía las cifras del censo 2010 no habían sido tabuladas en su totalidad para incluir las tendencias raciales por los cuales los puertorriqueños se identificaron en el censo. Esperamos que durante diez años las cifras hayan cambiado. El punto es… hará seguimiento a este artículo una vez los números estén disponibles.







