Isaac Laboy: del barrio Charcas a los runways de Nueva York
Por Auralís Herrero-Lugo | 14 March 2012
Isaac Laboy es uno de los artesanos más reconocidos en Puerto Rico por su talla de madera y su cestería. Lleva más de 20 años ejerciendo su arte. Sin embargo, mi historia con Isaac comienza en agosto de 2010, un mes exactamente antes de presentar mi colección de Primavera 2011 por primera vez en la Semana de la Moda en la ciudad de Nueva York.
En nuestra primera conversación telefónica, le comenté a Isaac que iba a tener un desfile de moda en NYC en menos de un mes y me interesaba añadir a la colección sombreros de paja al estilo pava, pero con un ángulo moderno diferente. Lamentablemente, yo no estaba en Puerto Rico y lo único que le podía mandar como referencia era un dibujo y unas fotos. Isaac, sin conocerme y sin haber visto algo concreto de mi propuesta, inmediatamente me dijo sin titubeos: “no te preocupes, cuenta conmigo que yo te voy a ayudar”.

Primer sombrero colaboración entre Auralís e Isaac para The Greenshows NYFW 2010 // Foto de Elisa Hyman
Después de esa llamada inicial, Isaac y yo seguimos colaborando y refinando nuestros inventos pro nuestra “eco-aventura”. Y de esa forma, desarrollamos un diseño de sombrero y de correa - ambos hechos de la raíz colgante y seca del Árbol de Cupey.
Estas Navidades pasadas tuve la oportunidad de visitar el taller de Isaac en el barrio Charcas de Quebradillas. El mismo lleva abierto más de 15 años en el tope de una montaña y es al aire-libre. Desde su lomita, Isaac talla y produce artesanías para todo tipo de clientes: desde el Gobierno de Puerto Rico y sus distintos municipios, hasta esta servidora y mi deseo de revivir la demanda por artesanías puertorriqueñas.
Estar en el espacio de un artesano siempre es una experiencia reveladora. El espacio es sencillo, pero con todo lo necesario. Como es al aire libre lo primero que te azota cuando llegas a su montaña es la brisa a lo cual Isaac comentó: “Si tu crees que esto es viento, ni te imaginas como se pone en épocas de huracanes con estos techos de zinc”. Allí sentados entre los árboles, junto al acerrín y las piezas sin terminar, pasamos una tarde de brisa fresca charlando y tramando nuestras próximas colaboraciones.

Cocina al aire libre: aquí también preparan un cafecito mientras juegas con las raíces // Foto de Anabel Murillo
Documenté cada paso de mi aventura monte adentro. Fue uno de esos hermosos días en la Isla que hacen que uno se pregunte ¿porqué rayos te fuiste en primera instancia? Una experiencia sin igual y estoy muy agradecida.











