El orden es de los ricos

Por Amado Martínez Lebrón | 20 October 2011

Foto de campaña contra fumar tabaco de NHS

There are tons of things that can kill us… If you consider the volume of space in the universe where life is impossible you won’t be saying that the universe was created for us.”   – Neil deGrasse Tyson, Princeton Research Scientist

Dios es el símbolo de autoridad más antiguo que existe; y cambia pero es lo mismo. Y que sea el dios de hoy quien nos rija, reproduce y justifica la autoridad de un individuo sobre la mayoría de nosotros. Yo no pienso darle credibilidad, ni tomar seriamente la idea de que dios nos ayuda a portarnos bien, o que consigue resolvernos la muerte, o si alivia, o da fuerzas, porque sé claramente que los dioses han sido muchas cosas, incluyendo cosas malvadas y destructivas.

También, sé que el dios de hoy es capitalista. Sé que dios es una personificación de todas nuestras potencias exaltadas, las ideas consagradas por nuestros deseos, igual que todo aquello que nos parezca incontrolable. Sé que dios da calma con el alma y con lo eterno. Sin embargo, pienso que construir ideologías “gratas” sobre la falsa idea de dios y el alma, nunca podrá compensar el hecho de estar construyendo sobre una mentira. Para mí ninguna cosa falsa podría ser consuelo.

Ya en otra parte hablé de mi experiencia al descubrir que no existía “Santa Cló”. A mí me provocó dudar de mi “conocimiento heredado”, desconfianza que con el tiempo se ha convertido en una gran motivación para la lucha contra el engaño.

Después de todo ya nos perdonamos haber creído en “Santa Cló”, porque fuimos muy pequeños para haber decidido convencernos nosotros mismos de la idea de que existía, como también lo éramos para decidir escoger un dios.

Ser religioso no es inherente al humano, no está en nosotros desde niños, no nacemos venerando a un dios, sino que lo adquirimos como producto de la transferencia social del conocimiento alegórico. Dios existe en todas partes porque en todas partes ha existido la ignorancia.

No creo posible que alguien pueda negar que sea doloroso descubrir que hayamos sido engañados, y que sea desconcertante saber que ha sido una conspiración de adultos, para hacer sentir “bien” a los niños.

Dios parece ser la explotación más difícil de vencer, porque todos temen faltarle el respeto, y defienden esa tolerancia como muestra de grandeza, como si fuera irrespetuoso llamarle mentiroso a un embustero, o como si fuera digno respetar a quien nos oculta la verdad.

La democracia como idea es para mí muy importante y necesaria, y lo que no sirve de nuestra sociedad no es la democracia, sino lo que hacemos como mayorías. Deberíamos seriamente considerar gobiernos de mayorías porque es evidente el fracaso de la propuesta de las minorías. Para ilustrar el asunto ayuda saber que el 90% de “nuestra” población no posee nada, y el 1% es dueño de todo, incluyendo los partidos y gobiernos.

Foto por autor desconocido

Sin embargo, seguimos votando por los ricos. Así, igual que como la idea de la cultura y la nación nos lleva a pensar que tenemos conexiones abstractas entre nosotros, aunque ninguna sea más relevante que la de pertenecer a una misma especie, nos vemos metidos en ideas incompletas y tergiversadas de la realidad cuando creemos en la religión, en la tradición, o las identidades, como “instituciones” que salvan.

Quizás no todo lo que produce la religión y la “tradición” sea “malo” o “falso”, pero creo que lo que sea útil en cada una, se puede fácilmente tener sin ellas. El “amor”, “la compasión”, la búsqueda del “convivir”, así como el deseo de poder, que caracterizan a la religión, no pueden ser idea exclusiva de ésta, porque de esas cualidades depende la vida de todos los primates conocidos. Nuestro problema es la idea de seguir haciendo lo que nos enseñan, sin cuestionar el origen de nuestras creencias, sea eso dios, “Santa Cló”, o el votar por ricos aunque seamos pobres.

La consigna que podría contrarrestar las campañas de los ricos, podría ser que cada cual vote por sí mismo. Y claro, nunca será la democracia escoger por cuál tipo engordaremos mientras nos gobierna dictatorialmente por 4 años; pero tampoco sería democrático que cada cual escriba su nombre en la papeleta; sino que considero que resolvernos nuestros propios problemas sería tratar de entender lo que de verdad somos, y no definirnos desde la perspectiva de los dueños del mundo. No podemos seguir siendo eso que describen los medios, ni los políticos, porque lo que describen es lo que les conviene a ellos.

Construir la democracia es la solución a la explotación inventada por la idea de tener dioses y reyes. Tener solo un gobernante, sea el que sea, saca de la ecuación la participación de la mayoría, y concentra todo la fuerza en sólo algunos, creando una figura de poder que se beneficia en su posición con la excusa de velar por el orden.

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Sobre el Autor

Amado Martínez Lebrón

Amado Martínez Lebrón salió de su madre puertorriqueña y de su padre dominicano el 9 de febrero de 1973. Desde siempre se inclinó por el arte de pintar, a veces con pincel o lápiz, y a veces con letras. Se ha alimentado de Puerto Rico y del planeta tierra. Es revolucionario de revolución. Como son de Dios los profetas, es poeta. Prefiere ser llamado delfín, aunque lo asfixie lo quieto como al tiburón. Es un hombre tropical, no puede existir en otra idea, y ama su tierra, aunque no crea en la nación. Tampoco cree en divinidades que habiten las estrellas. Cree en ciertas formas del amor y en algunas cualidades del pensamiento, pero igual hoy podría decir que mañana prefiere ser bombero. Estudió ciencias en la universidad, pero se dedicó a la filosofía y a las letras; mas descubrió que ambas son lo mismo y que la historia es el camino que en el tiempo ellas cogieran. Dedicó al estudio de la historia muchas partes de su sentencia en las prisiones de la escuela, y de eso se graduó. Actualmente es un productor de cine publicitario de un lado, y de cosas sin presupuestos por el otro. Escribe versos, hace cuentos, y le encantan los ensayos. También sabe de manifiestos. Prefiere evitar ser llamado activista porque dice que tiene un plan más profundo que asistir a marchas y protestas, pero todo el tiempo vuelve en sí, y despierta en una línea de piquete sin darse cuenta. También, promete que nunca será hacerse rey de un reino su misión, aunque siempre hable de sí mismo en sus poemas. Siempre quiso ser de grande libre, y escritor de los que con escribir pagan la renta.

2 Responses to "El orden es de los ricos"

  • JOSE QUIÑONES BONILLA 11:27 AM 21/10/2011

    MUY BIEN CONCEBIDO Y MEJOR ELABORADO. ALGO QUE DESCONOZCO, PERO POR LA RAZÓN QUE SEA DEBE ESTAR, ME LLEVA DE CUANDO EN VEZ A ENCONTRAR GENTE COMO TU QUE, YA SEA FORTUITO O PLANETARIAMENTE PLANIFICADO, COINCIDIMOS EN UN MUY ELEVADO GRADO DE IDEAS. SIEMPRE ME ADMIRO CUANDO PUEDO ENCONTRAR PERSONAS COMO TU. JOSE.

    • Amado 12:42 PM 22/10/2011

      Me siento muy halagado José. Muchas Gracias!

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