El abuso sexual nos puede tocar a todos
Por El punto es... | 20 June 2011
A raíz de las últimas noticias de abuso sexual en la Isla, una de nuestras lectoras nos escribió relatando como el abuso infantil le ha afectado a ella y a su familia. Los editores de El punto es… deseamos compartir su experiencia con ustedes, pues este mal social es un tabú del que poco se habla y se trata pero que nos afecta a todos de una manera u otra.
También, nos pareció importante buscar más información al respecto y nos comunicamos con el Dr. Luis Laviena, psicólogo puertorriqueño especialista en superación de traumas, quien compartió con nosotros una reflexión y recomendaciones para víctimas infantiles de abuso sexual y sus familias. Aquí el relato de nuestra lectora, quien por respeto a sus familiares ha optado por no hacer pública su identidad.
Cuando chamaquita, pensaba que los abusos sexuales eran eventos raros en nuestra comunidad, que se prestaban para hacer que un personaje literario fuera interesante y darle algo de carácter.
Cuando mi abuelita murió, aprendí otra realidad. A los 15 años, heredé sus cajitas de lata de ‘export sodas’ llenas de fotos, tarjetas y cartas. Un día sentada en el balcón de mi apartamento decidí explorar la lata de recuerdos de mi viejita querida. De repente me encontré con una carta que mi tía le escribió a mi abuela en el ’85, el día que falleció mi abuelo. Una vez terminé de leer esa carta, dejé de ser adolescente.
En la carta me enteré que mi abuelo nunca pudo superar su regreso de la Guerra de Corea y que desde entonces lo único que él y mi abuela hacían era beber y beber; eran unos alcohólicos. El alcoholismo de mi abuelo lo llevó al nivel más bajo y enfermizo: tocar y violar a mis tías y a mi madre. Leyendo esto, me sentía como un personaje de alguna novela de ficción en la cual presentan cada estereotipo de la cultura portorricensis.
Hace unas semanas leí en Twitter y Facebook como la gente se indignaba ante la noticia de una joven que fue violada mientras estaba inconsciente en una fiesta y ante el relato de la actriz y profesora puertorriqueña Iliana Garcia, quien fue víctima de intento de violación. En las redes sociales, leo como todos mis amigos siguen hablando del asunto en tercera persona.
Todos los días pensamos que esto no nos pasa a nosotros, o que no le ocurre a nuestros amigos y familiares. Pero esto es una epidemia que ha sido parte de nuestra cultura puertorriqueña por muchas décadas y que hoy día, gracias a las redes sociales y al internet, podemos leer con más frecuencia y crear conciencia.
Paremos y reflexionemos. Los signos de abuso, por lo general, están bien presentes, pero tratamos de cegarnos porque no queremos pensar que esto le puede ocurrir a nuestros seres queridos. Tenemos que educarnos y crear conciencia para que la gente aprenda que esto está mal y que nadie toca el cuerpo de otro sin permiso.
Si proveemos educación sexual a nuestro pueblo, podemos lograr que estas historias sean sólo parte de novelas de ficción y no titulares de periódicos, ni estatus en las redes sociales. ¡Basta ya del abuso!
por: Nieta Indignada
Para leer la respuesta del Dr. Laviena pulse aquí.







