Come y Vete: Orlando Vélez prepara un buen cafecito
Por Mariángel Gonzales | 30 November 2011
“Yo soy un tipo sencillo”, comenta Orlando Vélez (bloguero extraordinaire) mientras se “jampea” unos chicharrones de tiburón en La Jaquita Baya. Barriga llena, corazón contento y nosotros en El punto es… más contentos aún de contar con la colaboración de Orlando con su columna semanal titulada “El cafecito”. Por eso el “Come y Vete” de noviembre se lo dedicamos a él para que nuestros lectores entiendan un poco de donde viene tanta política y sabor social en sus letras.
Nacido en San Juan, Puerto Rico, pero criado en Panamá durante los tiempos del General Noriega, cuenta cómo la televisión estaba censurada en ese país y lo único que podía ver eran partidos del Real Madrid. Se puede decir que gracias a Noriega, el RM cuenta con uno de los fans más apasionados que pueda tener el equipo fuera de España.
Y con esa pasión al futból (que quede claro que no es lo mismo que futból americano), regresa a la Isla y decide estudiar periodismo y filosofía en la Universidad de Puerto Rico con los profesores Luis F. Coss, Magaly García Ramos e Israel Rodríguez. Actualmente se dedica al copywriting para la agencia de publicidad JMD y también está envuelto en varios proyectos, como por ejemplo un documental sobre la historia urbana de Santurce (pasado, presente y futuro); trabaja junto a otros escritores en una serie para la televisión puertorriqueña y que espera terminar de escribir en “algún momento del verano 2012 y dará de qué hablar”; y también sigue con sus columnas en “Buscapié” de El Nuevo Día los primeros sábados de mes.
Orlando nos cuenta que a la hora de escribir “El cafecito”, la inspiración tiene que ver mucho con tanto material en la prensa para hacer chistes semana tras semana. Y claro, es cómico, pero el estatus, la economía, la educación, la auto-estima del puertorriqueño son temas serios, pero siempre se les puede ver el lado cómico, sarcástico, aunque encojone. “El proceso de escribir se me hace bien fácil y bien rápido, desde siempre. Por otro lado, mi estilo de escribir utiliza lenguaje con el cual logro mezclar una redacción para dos tipos de audiencia: la junta académica y al lector más sencillo”, menciona con un bocado de chuleta en salsa de guayaba.
Otro dato bien interesante sobre Orlando es que tiene un love-hate relationship con Santini. Nos declara que “es un pene de ser humano, pero no tiene malas intenciones. Está más sintonizado con la gente que el resto de los políticos de Puerto Rico. Siempre está en una vista clavándose a los senadores. Ha hecho iniciativas y cosas que hacen mucho sentido y me molesta, no le hago caso y no lo apoyo, pero lo que ha hecho como Alcalde de San Juan en términos generales tiene sentido. Por ejemplo, descubrió un loophole para hacer un departamento de educación municipal, conseguir fondos y de esta manera las escuelas estan 70% mejor que las estatales.”
Salsero y fanático de la Orquesta El Macabeo, Frank Sinatra y música global, nos permitió un vistazo dentro de su bulto y encontramos una copia del libro Soccernomics, y una copia del libro ¿En qué creen los que no creen? Auto proclamado expert in unnecessary information y de preparar un buen café semanal, a Orlando le encanta cocinar guisos. Tal vez surja una nueva columna culinaria basada en un guiso semanal con recetas para esas personas frustradas con la política en la Isla: menealo que se empelota.







